75 AÑOS DEL EDIFICIO DEL AYUNTAMIENTO DE HUELVA

Huelva adquiere la condición de capital de provincia en 1833, en disputa con Ayamonte y Moguer, gracias a su privilegiada ubicación como puerto natural en la ría del Tinto y el Odiel y enclave idóneo para las minas, cuya actividad impulsaron el cambio de pequeño pueblo marinero a ciudad portuaria e industrial. Acompáñanos en esta breve historia por el desarrollo de la ciudad.

Huelva adquiere la condición de capital de provincia en 1833, en disputa con Ayamonte y Moguer, gracias a su privilegiada ubicación como puerto natural en la ría del Tinto y el Odiel y enclave idóneo para las minas, cuya actividad impulsaron el cambio de pequeño pueblo marinero a ciudad portuaria e industrial. Acompáñanos en esta breve historia por el desarrollo de la ciudad.

DE LA ZONA ALTA DE LOS CABEZOS AL LLANO

En el siglo XV, cuando los Guzmanes, señores de Niebla se trasladan a Huelva, ésta empieza a crecer en población. En el siglo XVI, ya hay documentos de que Huelva se dividía en 4 barrios: la plaza de arriba (San Pedro), el pozo de Vizcaíno (Plaza San Francisco), la plaza de abajo (de las Monjas)  y la Vega.

Plano de Huelva con los cabezos. 1875. Museo de Huelva.

Si el primitivo cabildo se había situado en lo alto del cabezo de San Pedro, en la segunda mitad del s. XVII el centro de gravedad de la población se traslada a las calles Concepción y Palacios, con el paulatino desmantelamiento del castillo.

Planta del castillo de Huelva. 1768. Archivo general de la Casa Medina Sidonia.

La supresión de órdenes religiosas y la desamortización de sus bienes repercuten en Huelva. Los conventos de la Merced, San Francisco y la Victoria pasan a ser edificios que se destinan a cubrir las necesidades de inmuebles para organismos públicos. Era necesario dotar a la ciudad con urgencia de edificios públicos e infraestructuras acorde a su nueva capitalidad. El convento de la Merced se usa como cuartel y después como Instituto. El de San Francisco se usa como cárcel y hospicio. Y el de la Victoria se demuele para construir casas particulares. 

Plano de Francisco Coello. 1869. Cartoteca del Centro Geográfico del Ejército, Madrid.

La vieja sede del Cabildo en San Pedro es sustituida por una nueva casa del Ayuntamiento (1840) en la calle Puerto. Tenía una fachada sencilla en la que venía a destacar un amplio balcón con tres arcos de medio punto y la iluminación mediante cuadro faroles. En las fotografías que se conservan se aprecia el escudo de Huelva en hierro forjado sobre el frontón que remata el edificio y que lo distingue del resto de la calle.

Sede del Ayuntamiento en la calle Puerto

La revolución industrial y la llegada de capital británico a las minas tienen una vital importancia en el desarrollo de Huelva que, en 1876, deja de ser villa y recibe el título oficial de ciudad. El aumento de población se acelera, triplicándose en 50 años. En 1900 contaba con 21.500 habitantes.

En estos años se construyen además de los muelles, las dos estaciones de tren, el Hotel Colón, el barrio Reina Victoria, el Hospital provincial, el Casino, el mercado de El Carmen, la plaza de toros, el Matadero y el paseo hacia la Punta del Sebo.

Plano de Huelva y el Puerto de Huelva. José Albelda.

Si la visita del rey Alfonso XII y la celebración del IV Centenario en 1892, aceleraron los trabajos para mejorar los edificios públicos, los años previos a la Guerra Civil suponen un estancamiento económico para la ciudad, sin apenas actuaciones públicas.

En los años 40 se termina el dilatado proceso iniciado a principios de siglo de expropiaciones de casas y parte de los conventos de las Agustinas y San Francisco, que sirvió de cárcel, para la construcción del Ayuntamiento, el Gobierno Civil y el edificio de Hacienda.

Y la apertura de la Gran vía, una de las grandes operaciones urbanísticas de la época y que pretendía crear un gran eje oficial en la ciudad, con edificios monumentales a pesar de la escasez del momento.

EL AYUNTAMIENTO EN LA GRAN VÍA

Ubicado en la plaza de la Constitución, el actual Ayuntamiento, que ahora cumple 75 años, se construyó para sustituir al de la calle Puerto por estar muy deteriorado y se levantó el nuevo sobre parte del solar del antiguo convento de San Francisco.

En la obra del actual Ayuntamiento hay que destacar la participación de Francisco Sedano Arce, arquitecto del Catastro, a quien debemos grandes ejemplos de racionalismo, como el chalet Clauss y los edificios para la Junta de Obras del Puerto; y Mateo Gayá Prado, arquitecto municipal.

Para el diseño del nuevo ayuntamiento siguieron las fórmulas historicistas del régimen franquista, en estilo neoherreriano, pretendiendo dar una idea de fortaleza institucional. Se inspiraron en el Ministerio del Aire de Madrid, del arquitecto Gutiérrez Soto.

Las obras comenzaron en 1942 y se prolongaron hasta 1949. El responsable de éstas y de la definición final del proyecto fue el arquitecto Alejandro Herrero Ayllón.

El edificio se desarrolla en dos plantas, con una fachada muy simétrica. La planta baja revestida de granito y, el nivel superior, compuesto por una sucesión de pilastras que enmarcan los balcones y paños de ladrillo visto. La cubierta, oculta al exterior por un peto, está revestida de pizarra y de ella sobresalen las dos torres laterales, coronadas por afilados chapiteles piramidales. El centro de la fachada está presidido por un reloj.

El interior se organiza en torno a un patio central con un claustro con bóvedas de arista y arquería sobre columnas de mármol.

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LA CIUDAD INSTANTÁNEA DE IBIZA
75 AÑOS DEL EDIFICIO DEL AYUNTAMIENTO DE HUELVA

Mario Gómez Mogeda

Arquitecto técnico

Leer, carnaval, los cómics, los juegos de mesa, fútbol, NBA… Su listado de aficiones es más alto que él.

No le gusta la playa porque sólo entiende la arena y el agua acompañada de cemento.

La fama no le sube a la cabeza, porque no llega. Ve el mundo a escala 1:10.

Y, además, es aparejador.

Antonio Rivas Pérez

Arquitecto técnico

Su llegada al estudio siempre marca la hora de tomar un café.

Aporta experiencia y sosiego al equipo. 

El verano es su mejor época. Le gusta mucho cocinar y en las obras es en donde está en su salsa. 

Es aparejador y, además, arquitecto técnico.

Paula González González

Arquitecta

Le encanta dar paseos con su perra, siempre acompañada de sus animadas playlist de pop.

Su amor por las novelas de romance histórico es igualado solo por su conocimiento de los últimos acontecimientos de la sociedad. 

No le gusta nada llegar tarde a los sitios, por lo que si no llega a tiempo, ¡Houston, tenemos un problema!

Antonio Olaya

Antonio Olaya Camacho

Socio arquitecto

Nació en el blanco Moguer. En Sevilla y en Venezia aprendió mucho de lo que sabe.

En la naturaleza se siente bien. Disfruta del aroma de un libro, del sonido de un lápiz tocando el papel…

Es padre por duplicado y le gusta leer cuentos. La prisa no va con él porque él va más lento.

Es una A de AHAUS.

Henar Herrero Soriano

Socia arquitecta

Cómoda encuadrando detrás de una cámara, fotografiando edificios. Sensible con la sostenibilidad.

Siempre deja un dedo de café en la taza y garabatea croquis en servilletas de bar.

Le gustan las series y las escaleras bonitas. Adora hacer listas.

Es la H de AHAUS.

Ana Gómez Mogeda

Socia arquitecta

Siempre a caballo entre el Andévalo y la costa.

Adicta a la ortografía y a las tablas de Excel. No se resiste a una buena normativa.

En su mochila hay más objetos que en el almacén de Amazon, pero siempre se olvida las gafas de sol.

Y, además, es arquitecta.

Es una A de AHAUS.