Madrid esconde bajo sus paseos reales una de las joyas arquitectónicas más recientes y relevantes del panorama museístico europeo: el Museo de las Colecciones Reales. Integrado en la cornisa del Palacio Real y excavado bajo la Plaza de la Almudena, el proyecto del estudio Mansilla + Tuñón es una lección de arquitectura contemporánea al servicio del patrimonio histórico.
PREPARATIVOS PARA LA VISITA
Si estás pensando visitar este museo o complementar la visita del Palacio Real, debes saber que no requiere comprar las entradas con demasiada antelación. Nosotros las compramos sobre la marcha, ya que no se encuentran aquí las colas que se aprecian en sus edificios vecinos.
El acceso se realiza por la Plaza de la Armería, o por la Cuesta de la Vega, si se trata de grupos concertados y/o visita a exposiciones temporales. Es recomendable contar como mínimo con dos horas para la visita.
📍 Información práctica
- Ubicación: Cuesta de la Vega, Madrid (junto a la Catedral de la Almudena).
- Cómo llegar: Metro Ópera, Príncipe Pío y Plaza de España. Autobuses líneas 133,146,147,148 y 573.
- Horario: De lunes a sábados, de 10 a 20 h. Domingos y festivos, de 10 a 19h. (último acceso: 45 min antes del cierre).
- Entrada: General 14 €, con descuentos para jóvenes, mayores y entrada gratuita algunos días de la semana. Se pueden comprar en www.galeriadelascoleccionesreales.es
- Duración recomendada: mínimo 2 h.
- Accesibilidad: Totalmente adaptado, con ascensores y señalética clara.
- Recomendación: No te pierdas las vistas desde la terraza exterior.
EL EDIFICIO
La visita comienza casi como un descenso a las entrañas del tiempo. Desde el Campo del Moro o la Catedral, la entrada es sobria, casi silente, y nos prepara para lo que será un recorrido no solo museístico, sino espacial. = y escaleras escultóricas, nos permiten transitar cronológicamente desde los Austrias a los Borbones, mientras la luz natural –dosificada con una precisión quirúrgica– se filtra por los lucernarios verticales, aportando dignidad y sobriedad a las piezas.
El edificio no compite con el contenido: lo potencia. Hormigón visto, granito gris y una estructura brutalista perfectamente contenida generan un fondo monumental pero neutro. Aquí lo importante son los tapices, las armaduras, los muebles, las pinturas… pero también el espacio. El recorrido es casi sacro, con momentos de pausa y contemplación, como la gran galería longitudinal que se abre a la muralla árabe del siglo IX: pasado y presente se funden con naturalidad.
SUS EXTERIORES
El Museo de las Colecciones Reales es uno de los proyectos culturales más ambiciosos construidos en España en las últimas décadas. Su arquitectura no se impone al entorno: lo descubre. Excavado en la cornisa entre el Palacio Real y la Catedral de la Almudena, el edificio se despliega de forma silenciosa y monumental, siguiendo el desnivel natural del terreno para alojar un gran volumen bajo rasante que no interfiere en la silueta histórica de Madrid.
Una de las grandes virtudes del proyecto es su integración urbana. Desde el exterior, apenas se percibe la magnitud del museo. Su construcción bajo rasante, aprovechando el desnivel topográfico, permite mantener la silueta histórica de la cornisa sin renunciar a la ambición programática del nuevo equipamiento cultural.
LA OBRA
Las obras, iniciadas en diciembre de 2006, se ejecutaron en cuatro fases y finalizaron en diciembre de 2015.
Tras la excavación arqueológica, las obras comenzaron con la ejecución de una pantalla continua de pilotes de 45 m de altura sujetos en su parte superior mediante vigas de hormigón armado. Finalizada la pantalla se procedió al vaciado del terreno por capas, asegurándola con anclajes provisionales hasta alcanzar la cota de cimentación.
La segunda fase consistió en la cimentación y ejecución de la estructura del edificio. En primer lugar, se realizó la losa de cimentación de hormigón armado y posteriormente se fue levantando la estructura de muros, losas, vigas y pilares de hormigón blanco.
Finalizada la estructura se procedió a ejecutar la envolvente arquitectónica. Se forró la estructura de las fachadas con piezas de granito de grandes dimensiones y se completaron con la instalación de las puertas, realizadas en madera de roble chapadas en aluminio por el exterior, y las ventanas, realizadas en acero lacado.
LOS ARQUITECTOS
Autores del proyecto, los arquitectos Luis M. Mansilla (†2012) y Emilio Tuñón, del estudio Mansilla + Tuñón Arquitectos, son referentes de la arquitectura contemporánea española, reconocidos por su capacidad de combinar innovación formal, rigor conceptual y sensibilidad histórica. Su trayectoria está marcada por obras emblemáticas como el MUSAC de León, el Auditorio de León, o el Centro Documental de la Memoria Histórica en Salamanca. Todos estos edificios los hemos visitado con anterioridad, y no podíamos dejar de conocer la Galería de las Colecciones Reales.
Mansilla + Tuñón abordan el proyecto como una operación de precisión urbana: insertan una gran infraestructura cultural bajo uno de los conjuntos históricos más sensibles de la ciudad, sin alterar su escala ni su lectura.
El proyecto fue elegido mediante concurso en 2002 y ha sido reconocido con numerosos premios nacionales e internacionales, entre ellos el Premio COAM, el Premio FAD de Arquitectura y el Premio Internacional de Arquitectura Española.
LA COLECCIÓN
El recorrido es descendente, a través de unas grandes rampas. La planta -1 está dedicada a los Austrias y la planta -2, dedicada a los Borbones.
Pero si tenemos que elegir una pieza de escultura para destacarla entre todas las demás y que nos ha impactado, nos quedamos con El arcángel san Miguel venciendo al demonio, de Luisa Roldan “La Roldana”.
Y, como curiosidad final… el muestrario de mármoles que se utilizó para escoger el material que se quería emplear en los elementos arquitectónicos del Palacio Real. Son ocho arcas de madera de pino cuyo interior, forrado con lana roja, está dividido en 40 casilleros que albergan 301 muestras de más de cien canteras peninsulares. (Y que ya nos gustaría tener en el estudio, todo sea dicho).
Durante los reinados de Carlos III y Carlos IV, el uso de este muestrario se extendió a otros Sitios Reales, y especialmente a las casas de campo en El Escorial, El Pardo y Aranjuez.
Una visita imprescindible para quienes quieren experimentar cómo la arquitectura puede dialogar con siglos de historia sin estridencias, con respeto, y al mismo tiempo, con firmeza.
Un comentario
Gran proyecto!