CASA ENTRE ROMEROS

LA HISTORIA

La historia nos enseña que las casas de los pueblos estaban marcadas por el patio y el corral. Eran el corazón desde el que latía toda la actividad de la casa, pues hasta él tenían que llegar los animales que servían para el trabajo diario de sus dueños. Incluso, era habitual que el patio fuera de mayor tamaño que la casa en sí.

El paso del tiempo, y el cambio en los roles económicos, llevó a la casa a avanzar colonizando el patio y generando, en muchos casos, espacios residuales y olvidados.

Afortunadamente estamos viviendo un cambio de tendencia, una vuelta hacia los orígenes. La puesta en valor del patio, con la consiguiente ganancia para la vivienda, permite diseñar casas más completas y recuperar zonas de estancia y de juegos exteriores en los que apetezca estar.

LOS CLIENTES

Los propietarios de Casa Entre Romeros traían dos premisas: una casa de una planta y un gran patio.

La parcela se encontraba sin edificar y la superficie era suficiente para cumplir sus objetivos.

Desde el diseño del proyecto añadimos un objetivo más, que la relación de la casa con el patio fuera más allá de lo obvio. Tenían que formar una unidad, maclando interior y exterior. De modo que no se pudiera entender la una sin el otro.

Casa Entre Romeros - Sección

IDEA DE PROYECTO

El programa de la vivienda es amplio: cuatro dormitorios, vestidor, dos baños, garaje, cocina y salón-comedor. Así que, vimos la necesidad de separar las zonas de noche y de día, generando los mínimos recorridos para el correcto funcionamiento de la vivienda.

Decidimos crear dos paquetes de programa que se asoman tanto a la calle como al patio y que la conexión entre ambos fuera interior. Por esto, el garaje, donde se incluye la zona de lavadero, conecta directamente con la cocina. Mientras ésta se sitúa abierta hacia el salón, y ambas piezas se vuelcan hacia el patio.

Sin embargo, los dormitorios forman un núcleo cerrado que se aísla de las zonas de día, pero se abre tanto hacia la calle como hacia el patio. El dormitorio principal ocupa un lugar privilegiado, pues tiene delante un pequeño rincón privado dentro del patio y con vistas a la piscina.

EL PATIO

Casa Entre Romeros mira hacia el patio. Su fachada al patio es abierta y tiene una amplia terraza con vistas a la piscina y al césped que la rodea. El reflejo del agua en la fachada genera interesantes juegos de luces en el interior de la vivienda. 

La orientación de la parcela permite situar el patio al sur, pero nos obliga a proteger la vivienda de las radiaciones solares. Para ello se diseña una visera que recoge los huecos a la altura de dintel, impidiendo la entrada del sol en el interior en los días más duros del verano.

DISTRIBUCIÓN

El acceso de la vivienda se sitúa ligeramente desplazado hacia el oeste. Da acceso al zaguán que separa los dos paquetes programáticos. El zagúan es otro elemento típico de las casas populares que persiste hasta nuestros tiempos. Su objetivo es el de tener un espacio previo a la entrada a la casa, para descalzarse, quitarse el abrigo o dejar el paraguas. Tradicionalmente, en las casas andaluzas la puerta exterior permanece abierta y es la interior la que se cierra para proteger la intimidad de la familia.

A la izquierda del zaguán, y alrededor de un distribuidor, se sitúa el programa de noche de Casa Entre Romeros.  A la derecha y al frente del zaguán están las zonas de día, con una transición más natural de los espacios, eliminado metros innecesarios de pasillo.

MATERIALES

La magia de la Casa Entre Romeros radica en la elección de sus materiales, que complementan una distribución potente y focalizada. Todo arranca desde un zócalo protector de granito que acaba en el alféizar de las ventanas.

El blanco del sur predomina en el interior y en el exterior. La fachada encalada muestra toques de un revoco tradicional a la tirolesa, pintado en blanco, en los machones entre huecos.

Las carpinterías serán en madera en tono roble, al igual que los suelos. Esta combinación de texturas y colores se complementa con el césped y el agua de la piscina.

La cubierta inclinada a dos aguas se resuelve con teja tradicional. Y el vuelo protector del patio se pintará en blanco para terminar de cerrar el círculo.

Seguimos con nuestra idea de crear arquitectura contemporánea inspirándonos y actualizando soluciones tradicionales. El zaguán vertebrador; el patio entendido como origen y final; y los materiales de nuestro imaginario colectivo.

CASA OLVE
UNA JOYA ESCONDIDA A PUNTO DE VOLVER A BRILLAR

Mario Gómez Mogeda

Arquitecto técnico

Leer, carnaval, los cómics, los juegos de mesa, fútbol, NBA… Su listado de aficiones es más alto que él.

No le gusta la playa porque sólo entiende la arena y el agua acompañada de cemento.

La fama no le sube a la cabeza, porque no llega. Ve el mundo a escala 1:10.

Y, además, es aparejador.

Antonio Rivas Pérez

Arquitecto técnico

Su llegada al estudio siempre marca la hora de tomar un café.

Aporta experiencia y sosiego al equipo. 

El verano es su mejor época. Le gusta mucho cocinar y en las obras es en donde está en su salsa. 

Es aparejador y, además, arquitecto técnico.

Paula González González

Arquitecta

Le encanta dar paseos con su perra, siempre acompañada de sus animadas playlist de pop.

Su amor por las novelas de romance histórico es igualado solo por su conocimiento de los últimos acontecimientos de la sociedad. 

No le gusta nada llegar tarde a los sitios, por lo que si no llega a tiempo, ¡Houston, tenemos un problema!

Antonio Olaya

Antonio Olaya Camacho

Socio arquitecto

Nació en el blanco Moguer. En Sevilla y en Venezia aprendió mucho de lo que sabe.

En la naturaleza se siente bien. Disfruta del aroma de un libro, del sonido de un lápiz tocando el papel…

Es padre por duplicado y le gusta leer cuentos. La prisa no va con él porque él va más lento.

Es una A de AHAUS.

Henar Herrero Soriano

Socia arquitecta

Cómoda encuadrando detrás de una cámara, fotografiando edificios. Sensible con la sostenibilidad.

Siempre deja un dedo de café en la taza y garabatea croquis en servilletas de bar.

Le gustan las series y las escaleras bonitas. Adora hacer listas.

Es la H de AHAUS.

Ana Gómez Mogeda

Socia arquitecta

Siempre a caballo entre el Andévalo y la costa.

Adicta a la ortografía y a las tablas de Excel. No se resiste a una buena normativa.

En su mochila hay más objetos que en el almacén de Amazon, pero siempre se olvida las gafas de sol.

Y, además, es arquitecta.

Es una A de AHAUS.