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FUENTE DE LAS NACIONES

Propuesta presentada por AHAUS arquitectos al concurso público licitado por la Autoridad Portuaria de Huelva y que obtuvo el segundo premio para la reconstrucción de la “Fuente de las Naciones”. Nuestra propuesta plantea una reconstrucción lo más fiel posible a la original de 1917 y que fue demolida en los años sesenta del siglo pasado.

Fuente de las Naciones

LA FUENTE DE 1917

La Fuente de las Naciones es un banco con respaldo de forma semicircular construido con ladrilletas rojas y decorado con azulejos que mira a la ría del Odiel.

En la parte central se eleva un cuerpo de 4 m de altura, presidido por el escudo de la Junta de Obras del Puerto, hoy Autoridad Portuaria de Huelva, bajo el que se encuentra la fuente semicircular de estilo pila bautismal. A cada lado unas pilastras de ladrillo soportan un friso y un frontón semicircular rematado con tres balaustradas de piedra. El frontón está decorado con molduras y con el escudo de España.

A ambos lados, el banco corrido está dividido por reposabrazos curvos de hierro fundido y el ritmo que marcan las decoraciones de azulejos cerámicos con motivos geométricos. Cada tramo está dedicado a una Nación Americana y está presidido por el escudo heráldico de un país en su respaldo.

Según la descripción de Diego Díaz Hierro, a la derecha estaban los escudos dedicados a Uruguay, Colombia, Argentina, República Dominicana y Estados Unidos de América, a la izquierda los de Cuba, Brasil, Venezuela, Chile y Bolivia.

En los extremos el banco forma un hexágono. El interior es una jardinera y en el centro se coloca una farola de hierro fundido con una base de piedra que se eleva sobre una peana del mismo ladrillo rojo que el banco. 

En el momento de su construcción, la “Fuente de las Naciones” se situaba a unos 500 m del Muelle de Rio Tinto, orientado hacia el agua, donde actualmente se encuentra el estadio Nuevo Colombino.

Las fotografías de la época sólo muestran la cara frontal de la Fuente ya que, en su ubicación original, pasaba por delante la antigua avenida de La Rábida, pero la parte trasera lindaba con un eucaliptal y carecía de importancia.

METODOLOGÍA DE TRABAJO

A falta de la planimetría original, hemos realizado un estudio de las fotografías de la “Fuente de las Naciones” que han llegado a nuestros días. El análisis de los diferentes escudos que aparecen y de la ropa que visten los personajes retratados en las fotografías nos han permitido ordenarlas cronológicamente para quedarnos con las más antiguas.

Si bien la estructura del banco permaneció inmóvil desde su construcción hasta que se demolió en los años 60, se aprecian varios modelos de la pila bautismal, distintos azulejos decorativos y variación en los escudos principales del cuerpo central en función de la época histórica.

A partir de las fotografías, realizamos un levantamiento fotogramétrico del cuerpo central de la Fuente que nos permite delinear su alzado en tamaño real y dimensionar los ladrillos con lo que fue construido. A partir del módulo de base que es el ladrillo se obtienen las medidas del resto del banco.

LA NUEVA UBICACIÓN EN EL PASEO DE LA RÍA

Ante la imposibilidad de reconstruirla en su ubicación original, la Fuente se traslada al final del Paseo de la Ría, cumpliendo con una doble función ya que, como la original, sirve de descansadero en el remate final del paseo y, además, articula la unión entre el paseo y la senda que discurre en paralelo a la ría hasta la Punta del Sebo.

Proponemos que la nueva ubicación se encuentre separada del borde del Paseo, creando una plaza y permitiendo que los peatones discurran tanto por delante como por detrás del monumento, potenciando su uso y la visibilidad de la Fuente dentro del conjunto. Situarse en el borde marítimo crearía un espacio residual delante y la Fuente estaría dando la espalda al Paseo, todo lo contrario a lo que ocurría en la ubicación original, donde el paseo y la Fuente eran una unidad indivisible.

Concretamente, la recreación de la Fuente se sitúa en la última zona verde antes de la bolsa de aparcamientos. De esta forma, se minimiza la obra de urbanización a realizar y se respeta lo máximo posible el diseño original del Paseo de la Ría.

Para mejorar su integración en el Paseo, la antigua solería se sustituye por la misma pieza en forma de rombo de hormigón coloreado en rojo del Paseo. Se interponen piezas blancas para conseguir la misma composición de la antigua solería, aunque se hayan actualizado los materiales.

Como ya ocurría con la ubicación primitiva, la Fuente toma presencia al discurrir el paseo por delante y se convierte en el elemento de remate que aporta contexto transportándonos a la antigua avenida de la Rábida.

LA PARTE TRASERA. LA GRAN INCÓGNITA

Se desconoce cómo era la parte trasera del monumento. Los mayores que la disfrutaron en su niñez no recuerdan como era ni se conservan fotografías que la muestren.

Nuestra propuesta sugiere que los extremos laterales formen un hexágono, de forma que parte del banco de la vuelta hacia la parte trasera. En la parte central proponemos replicar la portada con la misma forma, pero sin fuente. En lugar del escudo de la Junta de Obras del Puerto se colocará un texto explicativo de la reconstrucción y la fecha de la inauguración. Arriba, en lugar del escudo de España, se propone colocar el escudo de la Autoridad Portuaria de Huelva, promotora de la reconstrucción.

Entre los hexágonos laterales y el cuerpo central, la parte trasera del banco curvo se remata en recto con una moldura a la altura del asiento y un azulejo corrido a todo lo largo (que se corresponde con el azulejo de los respaldos del banco). A un lado podrá leerse “Fuente de las Naciones” y al otro “Puerto de Huelva”.

LOS ESCUDOS DE LAS NACIONES AMERICANAS

La portada central estará presidida por el escudo de la Junta de Obras del Puerto con la corona real, para respetar el diseño original. Arriba, el frontón estará decorado con el escudo de España, que rige desde 1981 y guarda gran similitud con el escudo oficial de la época de la construcción de la Fuente. La variación reside en el color del león y en la decoración de las columnas de Hércules. Bajo el escudo de la Junta de Obras del Puerto, que irá pintado a mano sobre los azulejos, colocaremos un marco de estilo modernista reproduciendo el que se puede apreciar en las fotos antiguas. En su interior se observan varias inscripciones, ilegibles debido a la mala calidad de las fotografías, pero también se aprecian fechas en números romanos (probablemente con la fecha de su inauguración). Proponemos colocar el año de la reconstrucción en números romanos, presumiblemente el año 2020, es decir, MMXX.

En nuestra propuesta de banco rematado por dos hexágonos laterales hay lugar para 20 escudos, lo que nos da la oportunidad de representar todas las naciones iberoamericanas y a los Estados Unidos de América, que ya aparecía entre los 10 escudos primitivos.

Los escudos representados son (de la fuente hacia los extremos):

  • A la derecha: Uruguay, Colombia, Argentina, República Dominicana, Estados Unidos de América, Nicaragua, Ecuador, Guatemala, Honduras y Costa Rica.
  • A la izquierda: Cuba, Brasil, Venezuela, Chile, Bolivia, Méjico, El Salvador, Panamá, Paraguay y Perú.
Nota 1: En el caso de Colombia, Nicaragua y Costa Rica se han colocado los escudos vigentes en 1917 y que no son los actuales.
Nota 2: Puerto Rico, como Estado Libre Asociado queda incluido dentro de los Estados Unidos de América.

LOS MATERIALES

Para llevar a cabo la reconstrucción fiel de la Fuente de las Naciones es necesario replicar tanto su forma como sus materiales.

El banco y el cuerpo central se construyen con ladrillo cara vista de color rojo tomado con mortero, con distintos aparejos para la formación de las molduras y decoraciones.

El ornato del conjunto se realiza con azulejos cerámicos decorados con motivos geométricos y los escudos de los países.

Los reposabrazos de los bancos y las farolas que rematan los extremos son de hierro fundido.

La base de las farolas, la pila de la fuente y los tres balaustres que coronan el cuerpo central son de piedra natural en color claro.

La pavimentación se realiza con la misma solería del Paseo de la Ría, de adoquines de hormigón prefabricados de color rojo y forma de rombo de 15 cm de lado. Se alternarán piezas de las mismas características y color blanco.

Se recupera la banda perimetral de pavimento en torno al banco. Aquí se dispone un nuevo aparejo formado por adoquines de hormigón prefabricado rectangulares de 10×20 y 10×10, los primeros en tonos rojizos y los segundos en blanco, formando cuadros como los existentes en la fuente original.

Se interpone una franja de adoquines de 10×20 de hormigón prefabricado en color blanco a modo de límite a ambos lados de la banda perimetral.

El color de la solería, el aparejo seleccionado y el intercalado de piezas blancas pretende recuperar el pavimento existente en origen facilitando la integración con el nuevo entorno del Paseo de la Ría.

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ESPACIO SANFA FE

ESPACIO SANTA FE es la propuesta presentada por AHAUS arquitectos junto al arquitecto José Álvarez Checa al concurso público licitado por el Ayuntamiento de Huelva. El objetivo era rehabilitar el antiguo mercado de Santa Fe (Huelva), declarado B.I.C., y su entorno inmediato. Esta propuesta obtuvo el segundo premio.

Se trataba de consolidar los elementos estructurales para asegurar la estabilidad del edificio y frenar su deterioro y, por otro lado, rehabilitar el interior dotándolo de un nuevo uso multicultural, poniendo en valor las características arquitectónicas del edificio.

Espacio Santa Fe – Render interior

LA IMPORTANCIA DEL EDIFICIO

El antiguo mercado de Santa Fe es un ejemplo de arquitectura industrial de vidrio y hierro. Es un edificio único, de planta cuadrada concéntrica y cubierta resuelta mediante estructura metálica de tipo Polonceau, a lo que hay que sumar sus destacadas fachadas de fábrica de ladrillo con lenguaje historicista.

Cualquier intervención que se realizara en él debía permitir la percepción del patio central como espacio unitario, y el entendimiento de su configuración originaria como mercado cubierto característico del siglo XIX.

A la hora de diseñar el edificio, el arquitecto Manuel Pérez quiso crear un espacio cubierto diáfano solo interrumpido por las columnas de fundición, de una esbeltez que las hacía casi invisibles. La originalidad del proyecto está en utilizar el sistema Polonceau, inicialmente pensado para cubiertas a dos aguas, a un edificio más complejo, a cuatro aguas y distintas alturas. Diseñó el edificio con la máxima luz que le permitía esta técnica: 25 m.

Ésta decisión convierte al Mercado de Santa Fe en un ejemplar único. No existe ningún otro mercado de planta cuadrada concéntrica y cubierto que utilice únicamente cerchas Polonceau.

Espacio Santa Fe – Entorno

EL ENTORNO

Las fuertes diferencias de cotas del enclave donde se encuentra el mercado, hace que la percepción que tenemos del edificio varíe cuando nos desplazamos alrededor del mismo. Desde la iglesia de San Pedro se tiene una visión casi aérea de la cubierta, convirtiéndose ésta en una quinta fachada que así debe ser tratada.

La fachada principal del edificio se encuentra en el Paseo Santa Fe, espacio peatonal y de esparcimiento tradicional en la ciudad y que une visualmente al edificio con el entorno de la Iglesia de San Pedro. Otras dos fachadas dan a calles peatonales (dando la trasera a la plaza Dos de Mayo) y la restante a un viario rodado.

La contundente formalidad como prisma cuadrado y simétrico, nos induce a ser limpios, desde el punto de vista formal, en nuestra propuesta de cómo deben ser los espacios que rodean al B.I.C.

Para la protección, tanto del mercado como del entorno de la Iglesia, proponemos la peatonalización de la calle Daoiz. Para ello, se estudia la desviación del tráfico rodado hacia rondas más alejadas del casco histórico.

Planteamos la continuidad de los materiales existentes en el Paseo Santa Fe, como son el ladrillo Klinker en tonos rojizos y marrones y las bandas de granito de su pavimento alrededor del mercado, conformando un plano continuo que, marcando unos ritmos a partir de la composición geométrica que tienen las fachadas del edificio, se despliegan por las calles laterales conectando el Paseo con todo el entorno del Mercado para que los espacios tengan una lectura de conjunto único.

Se limpia visualmente la Plaza Dos de Mayo, aumentando el número de palmeras washingtonias y respetando el ficus y el gran ciprés del encuentro con la calle Aragón. Al mismo tiempo que, dado el porte alcanzado por la arboleda del entorno, se conservan las tipuanas y cipreses junto al muro de San Pedro y las calles Daoiz y Velarde.

Espacio Santa Fe – Render Exterior. Vista de la Plaza Dos de Mayo

LA REHABILITACIÓN Y PROGRAMA PROPUESTO

Podríamos descomponer conceptualmente el edificio en dos elementos: un muro-fachada (que nos habla de la contundencia y fortaleza del prisma construido) y la cubierta de cerchas metálicas (que resuelve con ligereza la gran luz del espacio central cubierto). Estos dos elementos son los que hay rehabilitar, de forma respetuosa, y ponerlos en valor ya que son los que conforman el espacio central.

Proponemos demoler las construcciones existentes en el interior (y que no forman parte del diseño original del mercado) para hacer diáfano el espacio en toda la planta baja, con acceso por las cuatro caras del edificio y sólo interrumpido por las finas columnas de fundición del sistema Polonceau.

Alrededor de este espacio central y a una cota elevada, se establecen cuatro grandes piezas cerradas que den albergue a las futuras actividades culturales (aulas de cualquier tipo, administración, biblioteca, ludoteca, etc.). Estas piezas funcionan como contenedores susceptibles de subdividirse o conectarse según las necesidades futuras. Estos elementos se elevan sobre pilares metálicos HEB y vigas BOYD con el fin de no invadir la planta baja y permitir la puesta en juego de la misma.

El semisótano abovedado existente se dedica a un pequeño salón de actos en su zona izquierda y cafetería en la zona derecha, con acceso directo la plaza Dos de Mayo.

Se establecen dos núcleos de ascensores y aseos en la entrada por la plaza Dos de Mayo, de tal forma que se conectan las tres plantas y se establecen otros dos núcleos de escaleras en la entrada por Paseo de Santa Fe.

LA FACHADA

La gran potencia visual que tienen las fachadas del edificio nos lleva a devolverlas a su estado primitivo. En las esquinas se quiebra el ritmo de composición de huecos con la aparición de huecos alargados y circulares, transfiriendo esa fuerza de la que hablábamos al prisma constructivo. Por eso, la intervención en esta zona de las fachadas es devolver a su estado original las esquinas del mismo, restaurando el orden arquitectónico de las mismas.

Planteamos la apertura de huecos limpios en la trama central compositiva de la fachada, para la iluminación de la planta baja sin perder la  composición de huecos exteriores. Esto es fundamental para la puesta en uso de los espacios interiores con las condiciones de habitabilidad que demanda el s.XXI.

Y por otro lado, se hace necesario el cierre de aquellos huecos abiertos en los últimos días de vida activa del edificio, y que han supuesto un fuerte deterioro en el mismo.

La última actuación en las fachadas son las aperturas de los cuatro accesos al edificio, uno por cada calle circundante. Estos accesos se realizan mediante escaleras y rampas de granito para garantizar la accesibilidad para personas con movilidad reducida desde cualquiera de las calles adyacentes.

LA CUBIERTA

Se mantiene la estructura existente después de limpiarla, sanearla y reparar o sustituir algunos elementos por su mal estado de conservación.

Los paños del recubrimiento actual de fibrocemento y chapa metálica deberán ser sustituidos por una nueva cubierta que no aumente el peso de ésta y que aísle térmicamente.

La nueva cubierta se resuelve con paneles sándwich con acabado exterior de chapa de zinc a junta alzada en los dos primeros niveles y con vidrio Optisol fotovoltaico en el lucernario central. Las correas de madera de la cubierta inferior, en mal estado por humedad y el ataque de agentes xilófagos, se desmontan y eliminan, y se apoyan los paneles sándwich directamente sobre las correas metálicas existentes.

El cambio de material de cobertura del edificio es la oportunidad para resolver algunos problemas detectados en el edificio, tales como la recogida y evacuación de las aguas pluviales que causan un gran deterioro en la cabecera alta del muro.

 

REHABILITACIÓN ENERGÉTICA

Las condiciones de confort térmico interior en Huelva se consiguen aprovechando la inercia térmica de los cerramientos, ventilación nocturna (sobre todo en los meses de verano) y con la correcta protección solar de los huecos. Así, aprovechando la radiación solar incidente, conseguimos estar en la zona de confort térmico el 94% del año.

Se trata de un edificio con un volumen compacto con 4 fachadas cuadradas y simétricas lo que garantiza una correcta ventilación natural cruzada de todos los espacios.

La fachada a la calle Velarde queda protegida del sol en verano por la vegetación existente y la sombra proyectada del edificio de viviendas opuesto. La fachada oeste da a la plaza Dos de Mayo. Se plantea aquí un aumento de la vegetación existente con la plantación de más arbolado para que éste actúe como defensa solar gracias al enfriamiento evaporativo que supone la vegetación.

La envolvente térmica del edificio antes de la rehabilitación energética está formado por un muro de fábrica de ladrillo de 2 pies y medio de 60 cm de espesor y con una transmitancia de 1,13 W/m2K. Se colocará un trasdosado al interior compuesto de aislamiento térmico de panel semirrígido de lana mineral de 12 cm de espesor y doble placa de yeso laminado. La transmitancia térmica del cerramiento rehabilitado pasa a ser 0,24 W/m2K.

Se garantizará en todo momento la continuidad del aislamiento con los premarcos con rotura de puente térmico de las nuevas carpinterías exteriores.

El patio central del edificio se corona con el lucernario superior practicable que permite la disipación del calor por el lucernario, cuya apertura será motorizada y con lo que se consigue una perfecta ventilación nocturna.

El sótano, al estar en contacto con el terreno, mantiene una temperatura constante a lo largo del año, siendo muy favorable con respecto a la temperatura exterior. Es lo que se conoce como “efecto cueva”. Se asegura una correcta calidad del aire interior, allí se ubican espacios de permanencia, como son el salón de actos y la cafetería para un mayor ahorro energético al ser mucho menor su demanda tanto de calefacción como de refrigeración.