LA CIUDAD INSTANTÁNEA DE IBIZA

La isla de Ibiza como sede del congreso bienal del ICSID de 1971 y así es como se convirtió en el escenario de un experimento arquitectónico audaz y visionario: la Ciudad Instantánea.

¡VAYA EXPERIMENTO!

Así comienza la historia: André Ricard y Daniel Giralt-Miracle, miembro responsable de la ADI/FAD, proponen a la isla de Ibiza como sede del congreso bienal del ICSID de 1971.

Y así es como hace casi medio siglo, la isla de Ibiza comenzó a convertirse en el escenario de un experimento arquitectónico audaz y visionario: la Ciudad Instantánea.

Diseñada por el arquitecto José Miguel de Prada Poole, esta construcción efímera desafió las normas urbanísticas tradicionales y se erigió como un símbolo de vanguardia. Se consideró construir un campamento para los estudiantes que no tuvieran suficiente dinero para costearse el alojamiento, por lo que se pensó en una Ciudad Instantánea, a la manera de asentamientos como el de las reuniones de la Isla de White. El presupuesto era de 150.000pesetas (900 EUROS), por lo que recurrir a cualquier tipo de material tradicional era totalmente inviable. La ciudad estaba dividida en cuatro zonas en la que destaca la de la ciudad Neumática, dónde cada habitante se construye su propio refugio según sus necesidades particulares entre el repertorio establecido de antemano.

EL ORIGEN Y LA IDEA

Carlos Ferrater le encarga a José Miguel de Prada Poole este proyecto, por lo que contacta con la empresa de plásticos Aiscondel, que hasta ese momento solo había usado su PVC en la fabricación de flotadores hinchables. Para persuadirles del patrocinio deben hacer una prueba de carga y demostrar la viabilidad del proyecto. Convencerles de que su plástico es capaz de aguantar una estructura aireportada capaz de albergar cientos, quizá miles de personas en su interior. Prada Poole, que ya ha experimentado con este tipo de construcciones neumáticas, les propone una junta con grapas que mejora las prestaciones del adhesivo a doble cara que usaban. Así, solamente habría que invertir en los sistemas eléctricos, ventiladores y motores.

La ciudad estaba dividida en cuatro zonas en la que destaca la de la ciudad Neumática, dónde cada habitante se construye su propio refugio según sus necesidades particulares entre el repertorio establecido de antemano. Se desarrolla los planos de la disposición global de la ciudad: una sala común, un centro sanitario, un recinto de asistencia al diseño y un sistema de control de basuras; así como una «calle» principal a la que se acoplarían otras calles secundarias y cada una de las habitaciones de los asistentes.


A los estudiantes se les proporciona una grapadora, una cinta métrica, un rotulador y unas tiras de plástico de 1,20 metros de ancho y de longitud variable en función de si la habitación que van a construir albergará a dos, cuatro o seis personas. También se les entrega una «cartilla constructiva», en la que Prada Poole ha dibujado los detalles técnicos para unir las piezas entre ellas y a las «calles».

LA CONSTRUCCIÓN

Quince mil metros cuadrados de cloruro de polivinilo y un millón de grapas después, la Ciudad Instantánea emergió en la Cala Sant Miquel de Ibiza. Su sistema constructivo era simple: geometría básica, ventilación, espacios comunes y la participación activa de la comunidad. Los habitantes agregaron sus propias estructuras, como el pabellón del árbol y el hinchable tricónico.


Opciones generales:

 1 – Los colores. Hay una serie de colores para elegir aunque se aconsejan colores suaves para las células y combinaciones de colores para los conductos de suministro para la posterior identificación dentro del conjunto.


2 – Material. El material utilizado es PVC calandrado y autoextinguible, de 0,2 mm de espesor para las células y 0,3 mm para las zonas comunes, suministrado en rollos de 1,20 m de ancho. El material es donación de la empresa AISCONDEL.

Ejecución de las juntas:

Las juntas se ejecutan con grapas y cinta adhesiva según una serie de parámetros, como tiras de cinta menores de 50 cm, solapes de 1,5 cm al menos…

Puertas y ventanas:

Las ventanas son sólo para casos de agorafobia ya que dentro de la ciudad la iluminación es suficiente. Las ventanas no deben ser mayores de 30 cm, ya que la tensión acumulada en los bordes puede producir deformaciones y problemas en la estructura.

Otras especificaciones:

Existen otras especificaciones dentro de la estructura principal como la identificación de las células, el control de basuras, protocolos de emergencia o incendio y fiabilidad ante rotura, debido al caudal de 75000 m3/hora de los ventiladores para mantener en pie la estructura. Todo el conjunto tardaría entre 20 y 30 minutos en desinflarse por completo. 

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EL CONGRESO

Del 14 al 16 de octubre de 1971, la Instant City se convirtió en el epicentro del Congreso del ICSID. Una bóveda de aire coloreada se alzó orgánicamente junto a la vegetación. Pero esta no era solo una construcción física; era un experimento de vida en comunidad, un llamado a la imaginación y una respuesta creativa al régimen político de la época.


EL LEGADO

La Ciudad Instantánea dejó una huella imborrable. Fue un lugar de nuevas experiencias colectivas, donde el trabajo se convertía en comunicación y el ocio en creación. Hoy, su legado perdura como un recordatorio de que la arquitectura puede ser más que estructuras estáticas: puede ser un espectáculo total, una manifestación artística y una experiencia vital.

El interior se organiza en torno a un patio central con un claustro con bóvedas de arista y arquería sobre columnas de mármol.

Acabamos esta entrada con las palabras de Pedro Torrijos en su artículo de JotDown:

“Sin embargo, ya es 20 de octubre de 1971 y todos bajan de nuevo a la playa para asistir al desmantelado de la ciudad instantánea. Se necesitan dos días para el total deshinchado de la estructura y el reciclaje de sus sistemas de construcción y uso.

Al final no queda nada. Tan solo un árbol y el recuerdo de una experiencia. Porque durante un mes de 1971, en Ibiza se vivió una experiencia única, fascinante y efímera, casi instantánea. Se construyó una ciudad soportada por un material que no se veía, que no pesaba y que apenas existía. Una ciudad que no dejó huella en el terreno, pero viviría para siempre en la memoria.

Como un sueño.”

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Referencias:

Artículo de Elías Barczuk Pasamán en Archdaily

‘Construir castillos con el aire: la Ciudad Instantánea de Ibiza’ de Pedro Torrijos para Jot Down.

Instant City de Office of Architecture in Barcelona OAB

Artículo “LA CIUDAD INSTANTÁNEA [1972] José Miguel de Prada Poole” del blog Arqueología del futuro.

Artículo “LA CIUDAD INSTANTÁNEA [1972] del blog Arqueología del pauladeante.wordpress.

LA CIUDAD INSTANTÁNEA DE IBIZA
75 AÑOS DEL EDIFICIO DEL AYUNTAMIENTO DE HUELVA

Mario Gómez Mogeda

Arquitecto técnico

Leer, carnaval, los cómics, los juegos de mesa, fútbol, NBA… Su listado de aficiones es más alto que él.

No le gusta la playa porque sólo entiende la arena y el agua acompañada de cemento.

La fama no le sube a la cabeza, porque no llega. Ve el mundo a escala 1:10.

Y, además, es aparejador.

Antonio Rivas Pérez

Arquitecto técnico

Su llegada al estudio siempre marca la hora de tomar un café.

Aporta experiencia y sosiego al equipo. 

El verano es su mejor época. Le gusta mucho cocinar y en las obras es en donde está en su salsa. 

Es aparejador y, además, arquitecto técnico.

Paula González González

Arquitecta

Le encanta dar paseos con su perra, siempre acompañada de sus animadas playlist de pop.

Su amor por las novelas de romance histórico es igualado solo por su conocimiento de los últimos acontecimientos de la sociedad. 

No le gusta nada llegar tarde a los sitios, por lo que si no llega a tiempo, ¡Houston, tenemos un problema!

Antonio Olaya

Antonio Olaya Camacho

Socio arquitecto

Nació en el blanco Moguer. En Sevilla y en Venezia aprendió mucho de lo que sabe.

En la naturaleza se siente bien. Disfruta del aroma de un libro, del sonido de un lápiz tocando el papel…

Es padre por duplicado y le gusta leer cuentos. La prisa no va con él porque él va más lento.

Es una A de AHAUS.

Henar Herrero Soriano

Socia arquitecta

Cómoda encuadrando detrás de una cámara, fotografiando edificios. Sensible con la sostenibilidad.

Siempre deja un dedo de café en la taza y garabatea croquis en servilletas de bar.

Le gustan las series y las escaleras bonitas. Adora hacer listas.

Es la H de AHAUS.

Ana Gómez Mogeda

Socia arquitecta

Siempre a caballo entre el Andévalo y la costa.

Adicta a la ortografía y a las tablas de Excel. No se resiste a una buena normativa.

En su mochila hay más objetos que en el almacén de Amazon, pero siempre se olvida las gafas de sol.

Y, además, es arquitecta.

Es una A de AHAUS.