APEADERO «PUERTA DE MOGUER»

Este proyecto tiene como objeto el diseño de un apeadero que cuente con espacio para las operaciones de carga y descarga de pasajeros con capacidad para dos autobuses de forma simultánea, así como acceso a un espacio para estacionamiento de autobuses ligado al mismo.

Actuará como La Puerta de Moguer, como ocurre con las estaciones de autobuses y trenes convencionales, por lo que dispondrá de una gran presencia en el día a día de Moguer y como tal debe ser tratado.

El apeadero funcionará como elemento que proteja a los pasajeros de los autobuses de las inclemencias del tiempo (sol, viento, lluvia…) durante las operaciones de carga, descarga y espera, a la vez que aporte comodidad e información sobre el municipio (contenido turístico, promocional, cultural, etc.). Se incluyen elementos vinculados a las TIC mediante aplicaciones de movilidad para la planificación de trayectos, consulta de horarios y tiempos de espera.

Cumple una doble función, ya que durante el período de fiestas se integrará como portada de la caseta municipal y constituye un elemento significativo, para lo cual su diseño deberá compatibilizar ambos usos, pudiendo integrar en un futuro oficina/taquilla y aseos.

La formalización del apeadero se basa en la imagen de las marquesinas de tren que se construyeron en la provincia de Huelva desde principios del siglo XX y que forman parte de la conciencia colectiva como elementos de bienvenida y despedida de personas. Estas marquesinas poseían un plano horizontal que conectaba con la estación de tren y un plano inclinado que se abría hacia la zona de tráfico, y es precisamente esa idea la que da forma a la sección principal que hemos desarrollado en este proyecto.

Con esa idea en el horizonte, se parte de dos rectángulos de proporciones áureas en planta, de 7,5 x 12,13 cada uno; un rectángulo total de 7,5 x 24,26 metros. A partir de ese rectángulo se desarrollan el resto de elementos, tanto en planta como en alzado, siguiendo la misma proporción áurea. Además de esos elementos estructurales, los espacios cerrados y abiertos también se encuentran modulados y los elementos auxiliares como huecos, carpinterías, mobiliario, etc…

Una vez claro el concepto, se trabaja sobre él con las premisas de convertir el elemento en un espacio-edificio-escultura extremadamente funcional y útil, duradero y resistente a todos los agentes externos y, por supuesto, bello, que sea capaz de transformarse en un hito en el entorno próximo, y que dé pistas al visitante de lo que va a encontrarse en su visita a la ciudad una vez descienda del autobús. El gusto por los detalles cuidados, la esbeltez, la liviandad, el minimalismo buscado y no buscado, la sorpresa, la luz y la sombra, la poesía… Todo eso podrán encontrar en Moguer y todo eso se ha querido reflejar en su Puerta.

Para la colocación del rótulo identificativo con el nombre de la ciudad se ha buscado que se encuentre integrado en el diseño y que forme parte imprescindible de él. Para ello, las letras que forman la palabra MOGUER se perforan en el vuelo del apeadero sobre los autobuses, creando un juego de luces y sombras sobre el plano de movimiento. Durante el día, el sol atravesará las letras y formará el nombre en el suelo, durante la noche el efecto se conseguirá mediante la iluminación colocada para tal fin. Toda la iluminación del apeadero se concibe desde la comodidad y la naturalidad, evitando puntos de deslumbramiento. Se colocarán bandas de luz en la cara inferior del apeadero que se complementarán con la iluminación de suelo que busca destacar el plano de Moguer realizado con hormigón impreso en la pantalla central.

Los materiales utilizados son muy importantes para formalizar el proyecto y en este caso se eligen tres materiales principales: hormigón visto, acero inoxidable y pavimento drenante con áridos naturales reciclados. Todos son duraderos y resistentes, de bajo mantenimiento y que aportan una imagen rotunda a la intervención.

Puerta Moguer se integra en una actuación mayor sobre el recinto ferial que busca resolver los problemas de movilidad urbana, transformando los terrenos de la feria en zona de aparcamientos durante el año. Pero a su vez, debe permitir que la instalación de las casetas durante el periodo festivo. Es por ello que se ha buscado un pavimento que permita ambas funciones, se trata de un suelo reciclado, drenante, de áridos naturales, que favorecerá la evacuación de las aguas. Se ha utilizado la gama cromática de dicho pavimento para crear unas bandas que ordenen el recinto, marcando las calles y diferenciándolas de las casetas/plazas de aparcamiento. Estas bandas dirigen al usuario hacia el apeadero, los pasos de peatones y hacia los accesos al polideportivo, ya que se prolongan más allá de la calzada.

La inclusión del carril bici en paralelo al muro del Polideportivo marca el límite entre la zona peatonal y la calzada y buscará su continuidad en la ciudad.

Se ha cuidado especialmente la accesibilidad del apeadero de autobuses, y su conexión con las redes de movilidad blanda (itinerarios peatonales y ciclistas), incluyendo un aparcamiento de bicicletas entre las pantallas. Al igual, se han tenido en cuenta las necesidades específicas de las personas con movilidad reducida y/o que tienen alguna discapacidad, incluyendo puntos de lectura en braille, bancos adaptados, pavimentos en relieve…

 

 

 

 

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